“La confianza mutua es el paso más importante para que los cuerpos policiales ayuden a las comunidades a resolver sus problemas”, afirmó Michael Arruda, policía comunal de Montreal (Canadá) en el seminario internacional El Reto de Construir un Nuevo Modelo Policial, el cual es organizado por el Consejo General de Policía.Este seminario es una de las actividades que apoyan el proceso de transformación del sistema policial venezolano que adelanta el Consejo, instancia asesora del Ministerio del Poder Popular para las Relaciones Interiores y Justicia. Un grupo de especialistas ha sido invitado a participar como parte del proceso de redacción de los estándares que aplicarán los cuerpos de policía municipales, estadales y Nacional de Venezuela.
Aunque en un principio también sonaba extraño para los policías de Montreal, la labor del policía comunal implica un conocimiento de la comunidad y especialmente de las personas más vulnerables en la comunidad, agregó Arruda.
“Las personas más vulnerables, en general aquellas con discapacidades, los jóvenes, los adultos mayores, son las que con más frecuencia se ven afectadas por la delincuencia” y el policía debe conocer a cada una de estas personas en su comunidad.
“Una vez que el policía comprende los problemas de la comunidad puede ayudar a resolverlos. Para ello requiere poder ver los puntos en común”, agregó. “Es un trabajo que lleva bastante tiempo. No es un día o dos días, lleva años que la comunidad vea el trabajo del policía comunitario o de proximidad”.
Si bien el policía comunitario no es un trabajador social, no es un sociólogo, no es un médico o un psicólogo, si es la primera persona a la que las personas pueden acudir. “En mi comunidad me llaman, directamente a mí, Arruda, cuando hay cualquier problema”, señaló. Resaltó que aquellas comunidades en las que hay problemas sociales son las que más requieren el apoyo de la policía.
Sobre los pasos a seguir para que las comunidades no rechacen la policía comunal, explicó que las comunidades sienten cuando el policía es íntegro y está allí presente, cerca de ellos. Ello mejora las relaciones y permite que se dé el trabajo en conjunto.
También destacó la motivación como un factor relevante para que el policía desarrolle una mejor relación con la comunidad. No se trata sólo del salario, “la formación también es una forma de motivar. Yo soy un policía de base que ha estudiado postgrados como parte de mi formación policial y para mí es también un incentivo estar aquí compartiendo con ustedes la experiencia que hemos desarrollado en Montreal”.
A la pregunta de cómo evitar que se confunda el rol de la policía comunal con la labor de las comunidades organizadas, Arruda indicó que el policía debe trabajar con la comunidad y ganarse su confianza “pero no debe olvidar que el especialista es la propia comunidad, son los miembros de la comunidad. Ese es el secreto”.
El policía comunitario es la persona a la que van al llamar y para dar las mejores respuestas el policía debe conocer qué es lo que la población espera de él. Por esta razón, Arruda felicitó la iniciativa de dar una formación básica a los policías. Explicó que en Montreal es necesario cursar tres años de estudios para ser un técnico policial y luego se continúa la formación en la Escuela Nacional de Policía.











