Prof. Dr. José-Vicente TAVARES-DOS-SANTOS
(Universidad Federal de Rio Grande do Sul, Porto Alegre, Brasil) 1 Octubre de 2009
En siglo XXI, entre las nuevas cuestiones sociales globales, que se manifiestan de forma simultanea en varias regiones del planeta, se sitúa la crisis de las policías, configurada analíticamente por una serie de insuficiencias teóricas y políticas.
En primer lugar, el análisis weberiano del Estado moderno y del modo de dominación racional-legal dejaba menor espacio para el análisis de relaciones de poder ejercidas por los agentes del Estado, aquellos funcionarios especializados en el monopolio del uso de la fuerza física de coerción legal y legítima.
En segundo lugar, la identificación de los policías como miembros de una organización, de estructuración interna civil o militar, tampoco dejaba emerger el análisis de los múltiplos focos de poder presentes en las organizaciones policiales, y, aún más, de los modos de ejercicio de este poder con relación a los ciudadanos. En tercer lugar, los límites de la literatura internacional sobre la profesión de policía, pues esta identificaba el oficio desde las experiencias francesas de policía – un funcionario que actualiza y torna efectiva la “raison d´Etat” – y de las experiencias inglesas de policía – un funcionario que está prestando un servicio a la comunidad. En otras palabras, el oficio de policía es definido por el ejercicio del poder de coerción legal y legítima del Estado y por el ejercicio de un servicio al público que contribuye a la integración social. Tal abordaje, sin embargo, no daba cuenta de la realidad socialmente observada de la actuación de la Policía en países de la periferia del mundo capitalista.
En cuarto lugar, las dificultades políticas originarias de los procesos de transición democrática en América Latina, en los últimos veinte años, pues no sólo permanece el desconocimiento, y la sorpresa, frente a la expansión de los fenómenos de violencia, como en los esfuerzos de reconstrucción institucional objetivando la plenitud del Estado de Derecho no fueran colocadas en cuestión varias dimensiones del control social institucional, en particular, los modos de funcionamiento de las policías.En quinto lugar, en la última década, la cuestión policial se tornó más compleja, sea por la supuesta ineficacia e ineficiencia frente al crecimiento y diferenciación de las acciones sociales socialmente criminalizadas, sea por los nuevos fenómenos criminalizados en la modernidad tardía. Más aún, en los espacios sociales pos-socialistas, los procesos políticos de quiebra del Estado y de imposición de políticas públicas neo-liberales, tuvieron como efecto una situación complicada en los cuerpos policiales, con la emergencia de una profunda crisis de eficacia, de honorabilidad y de respeto a los derechos humanos.
Esta crisis representa también la imposibilidad del oficio de policía, reducido a su dimensión de control social represivo, por el apelo sistemático al uso de la violencia ilegal e ilegítima, mas también con una violencia vivida por los policiales en su trabajo cotidiano, expreso en la noción del “riesgo de vida”. Lo más impresionante es que los policías que practican violencias se sienten con asegurada impunidad.
Asistimos a una crisis del oficio de policía, sea por las dificultades en garantizar el orden público, por ella estar internacionalizada y privatizada, sea por las limitaciones en contribuir a la construcción del consenso, pues las bases de la comunidad no existen más en sociedades complejas y con el mundo del trabajo desestructurado. Esto quizás explique la multiplicación de foros donde se discute en la actualidad la crisis y la reforma de las Policías.
La configuración de la cuestión policial como una de las nuevas cuestiones sociales globales puede ser observada por el registro de la realización de cerca de 50 reuniones internacionales sobre el tema, en varios continentes, desde la Conferencia sobre Derechos Humanos, en Viena, promovida por la ONU, en 1993, hasta el IX Forum Social Mundial, en enero de 2.009.
Los expositores - universitarios, administradores públicos, representantes de la sociedad civil y de instituciones policiales debatieron la cuestión de las crisis y de las reformas de las policías, analizando los más distintos temas, los principales siendo los que siguen:
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Las transformaciones de la sociedad contemporánea, desde os anos de 1990, los cambios de las formas del crimen, la aumentación de la violencia difusa y el incremento de la violencia de genero;
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Las violaciones de derechos humanos y la victimización selectiva de los pobres, de los jóvenes, de las mujeres, de los grupos de los inmigrantes y de los grupos étnicos minoritarios;
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El fortalecimiento de la sociedad civil y de las colectividades locales acerca de las garantías del derecho a la seguridad y la vida;
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Las reformas de las organizaciones policíacas: los nuevos métodos de gerencia, las experiencias de policía de proximidad, el control de la violencia policíaca;
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Las transformaciones de la educación de los policías y los acuerdos de trabajo con las Universidades.
En síntese, llegaran a conclusiones que indican, en general, la crítica de un modelo de conducta policial, autoritario y violento, y una voluntad política de caminar hacia la transición para otros tipos de oficio de policía, cuyas características – policía comunitária, policía de proximidad, policía enguanto mediador de conflictos sociales - están en discusión, configurando los dilemas campo del control social. Tratase de un campo social, donde se sitúan diferentes agentes del control social (policías, jueces, abogados, administradores carcelarios, científicos sociales, periodistas) los cuales asumen posiciones teóricas, técnicas y políticas acerca de las prácticas, de las formas de las organizaciones policiales y del derecho de seguridad, en el porvenir del Siglo XXI. Podemos proponer, a partir de la experiencia brasileña en los últimos diez años, y del material discursivo de las conferencias internacionales sobre las crisis y las reformas de las Policías, en el ámbito planetario, que existen cuatro tipos-ideales de policía, presentes en un campo de conflictos por la hegemonía en las organizaciones policiales: el tipo-ideal autoritario; el tipo-ideal técnico-profesional; el tipo-ideal de policía comunitaria; y el tipo-ideal de policía ciudadana.
Tales tipos-ideales pueden ser especificados según un conjunto de dimensiones estratégicas del trabajo policial y de su inserción en la sociedad y en el Estado:
DIAGRAMA DEL CAMPO DEL CONTROL SOCIAL: LOS TIPOS IDEALES DE TRABAJO POLICIAL
| EL CAMPO DEL CONTROL SOCIAL - 1991-2002 |
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| TIPOS IDEALES DE POLICÍA |
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Autoritaria |
Tecno-Profesional |
Comunitaria |
Ciudadana |
| Represión al crimen |
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| Violencia |
+ |
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| Relación al Estado |
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| Corrupción |
+ |
+ |
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| Verticalidad del comando |
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+ |
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| Prevención del crimen |
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+ |
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| Mediación de conflictos |
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| Servicio social público |
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+ |
| Relación con la Sociedad |
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+ |
| Participación social |
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| Solución de Problemas |
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| Respecto a la diferencia |
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| Control Externo de la Policía |
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| Dignidad Humana de las
Técnicas Policiales
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Hasta la década de 1990, en las Academias de Policía, militar y civil, había una fuerte orientación jurídica, con énfasis en el Derecho Penal, varias disciplinas de concepción militar, inclusive con la marca del combate antiguerrilla, y muy poco de formación en tareas policiales específicas. Las academias funcionaban en los moldes de una institución total, orientadas para la reproducción de la cultura policial represiva tradicional.
DIAGRAMA DE LOS DILEMAS DE LA FORMACIÓN POLICIAL
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Autoritaria |
Técnico-Profesional |
Comunitaria |
Ciudadana |
| Derecho Positivo |
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| Administración |
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| Tecnologías |
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+ |
+ |
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| Disciplinas Profesionales |
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+ |
+ |
+ |
| Ciencias Humanas |
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+ |
+ |
| Sociología |
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+ |
+ |
| Gestión Estratégica |
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+ |
+ |
+ |
| Sistemas de Información |
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+ |
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| Investigación criminal |
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+ |
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+ |
| Convenios con Universidades |
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+ |
+ |
| “Training” de los Policías |
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| Educación de los Policías |
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Los procesos de colaboración entre Universidades Públicas y Escuelas de Policía ocurren en algunos países de América Latina.
En Argentina, hay dos experiencias importantes de educación de policías.
En la Universidad de Lanus, Provincia de Buenos Aires, la Licenciatura en Seguridad Ciudadana se propone alcanzar los siguientes objetivos generales: “desarrollar y transmitir una formación integral, permanente y actualizada de los campos cognoscitivos generales y específicos; articular los conocimientos socio-políticos globales, continentales y nacionales desde los marcos generales y los problemas planteados; promover las condiciones de existencia social, la preservación de los derechos y la protección profesional de la ciudadanía; profesionalizar las incumbencias existentes y abrir nuevos campos de intervención respecto de sus instrucciones, cuyas limitaciones y obsolescencia se han comprobado lesivas para la ciudadanía; adquirir la aptitud para el desarrollo y emprendimiento de estudios e investigaciones en el área”.
En la Universidad de Villa María, Córdoba, la Licenciatura en se propone a formar personas capacitadas para “elaborar programas tendientes a resolver problemáticas emergentes en materia de seguridad, para diseñar políticas públicas de seguridad, para organizar servicios e instituciones públicas y privadas de seguridad, así como para capacitar a individuos, grupos, instituciones y comunidades en conjunto con otras instituciones de control social, entre otras incumbencias”.
En Brasil, en los años 90 empezaron acuerdos entre Universidades Públicas y Escuelas de Policía, en la mayor parte de las veces de las Policías Militares, en varios Estados brasileños, indicando un movimiento de transformación de currículos, de contenidos y de concepción del oficio de policía. Por ejemplo: en Minas Gerais, con la Fundación João Pinheiro y la Universidad Federal de Minas Gerais, desde 1985; en Rio Grande do Sul, con la Universidad Federal de Rio Grande do Sul, desde 1993; en Rio de Janeiro, la Universidad del Estado de Rio de Janeiro y la Universidad Candido Mendes; en São Paulo, con la Universidad de São Paulo; en Bahía, con la Universidad Federal de Bahía; en Pernambuco, con la Universidad Federal de Pernambuco; en Pará, con la Universidad Federal de Pará; y en Ceará, con las Universidades del Estado de Ceara y con la Universidad Federal de Ceara.
Desde el I Gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva, se constituyó La RENAESP – Red de Altos Estudios en Seguridad Publica -para la promoción de la especialización en Seguridad Pública. El objetivo es de promover entre los profesionales del sector los conocimientos y la capacidad crítica necesaria a la construcción de una nueva forma de hacer la seguridad pública, comprometida con la ciudadanía, con los derechos humanos y con la consolidación de la paz, dialogando con el progreso social y el conocimiento científico acumulado.
Resalta la función estratégica de las universidades en la construcción de un nuevo proyecto de seguridad pública para el país. La RENAESP señala el objetivo de mejorar la calidad de los procesos de educación en el ámbito de la seguridad pública, de la democratización del acceso al saber y de la construcción de una gestión eficiente orientada hacia los ciudadanos.
Los ejes de la educación, configurada en programas de posgrado (“diplomas”) son: articular el conocimiento de la policía, adquirido en su cotidiano laboral, con el conocimiento producido en el mundo académico; difundir y fortalecer la construcción de una cultura de la seguridad pública basada en los paradigmas de la modernidad, de la inteligencia, de la información y del ejercicio de la estratégica, técnica y científica; y fomentar el desarrollo de estudios, investigaciones y diagnósticos que contribuyan al proceso de construcción de la Seguridad Pública orientada hacia la ciudadanía.
En este inicio del Siglo XXI, estamos delante de un dilema: ¿Cómo cambiar la educación de los policías de una orientación marcada por el Derecho Positivo y formalista, por el entrenamiento y por una discrecionalidad socialmente selectiva para una orientación que incorpore la contemporaneidad del saber crítico en Ciencias Humanas y en el Derecho, con la inclusión de las disciplinas de Derechos Humanos y de Ciencias Humanas, y con la enseñanza de tecnologías policiales que respecten la dignidad y los derechos humanos?
Configurase en este enigma uno de los grandes desafíos para la consolidación de las democracias orientadas a la equidad social en Latinoamérica.