Recientemente fue aprobada la resolución sobre las Normas y garantías relativas a los derechos de las mujeres a la dignidad y equidad de género en los cuerpos de Policía Nacional Bolivariana, Estadales y Municipales.
Es una realidad que la discriminación por razones de género está presente en los Cuerpos de Policía en sus diversos ámbitos político territoriales y afecta de manera prioritaria a las mujeres que forman parte de los cuerpos de policía y repercute en la ciudadanía que acude al servicio policial o es objeto de detención; incurriéndose así en violación a los derechos humanos y constituyendo un problema de seguridad ciudadana.
Históricamente el modelo policial se ha basado en una visión androcéntrica, que produce estereotipos sexuales, una división jerárquica y excluyente de los roles de hombres y mujeres; resaltando lo masculino como referente del ser y de la función policial, privilegiándolos en las labores operativas y en el otorgamiento de cargos de dirección; desvalorizando las cualidades y comportamientos establecidos culturalmente como femeninos, limitando a las mujeres policías en su desempeño y desarrollo profesional al asignarlas preferentemente a las funciones administrativas o de segundo orden.
La mujer siempre fue la otra de la cultura por la opresión que le inflige el varón. Él es el uno, el universal, por tanto el nombrado y nombrable sin que haya reciprocidad en ese vínculo signado por la jerarquía.
Ver a mujeres que ostentan el grado máximo (comisionadas) y son tomadas en cuenta a hora de pensar en la estructura, la gestión, la organización, la planificación, el presupuesto, la carrera y formación policial, los recursos humanos, las condiciones laborales y ambientales, la política de comunicación institucional, en el sistema estadístico y de registros policiales, en los documentos oficiales, las dotaciones e infraestructura, en el régimen disciplinario y en el proceso de supervisión y participación ciudadana, y en la actuación y prestación del servicio policial es cuestión de voluntad.
Tenemos una resolución que uniforma la relación equitativa de género. Habrá que asumir la campaña dentro de las instituciones y en los mecanismos de control social externos a éstas para su realidad y cumplimiento.
Ileana Ruiz
Paraguaná, estado Falcón









