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Desde hace mucho tiempo el pueblo clama por una PolicÃa digna, respetuosa de la ley y de los derechos humanos. Pero tras la realización de varios diagnósticos participativos se evidenció un servicio de policÃa profundamente viciado y deteriorado en todos sus niveles.
Desde hace mucho tiempo el pueblo clama por una PolicÃa digna, respetuosa de la ley y de los derechos humanos. Pero tras la realización de varios diagnósticos participativos se evidenció un servicio de policÃa profundamente viciado y deteriorado en todos sus niveles.
Existe desagregación y diferencias en cuanto a carrera policial y régimen de salarios y beneficios; un gran desorden en cuanto a requisitos de ingresos, permanencias, ascensos, jerarquÃas; distorsión de la carrera policial. Esto afectando a toda la jerarquÃa, y en todas las funciones, generando un canibalismo policial.
Ante este panorama, surge la necesidad de legislar. De allà el interés de formular una serie de resoluciones del Ministerio del Poder Popular para Relaciones Interiores y Justicia que estandaricen la actuación policial. Éstas a su vez fueron compiladas en una serie de Reglas MÃnimas de Estandarización para los Cuerpos Policiales que, es forma de manuales y practiguÃas (Colección BaquÃa) está siendo distribuida en forma gratuita a cada funcionario y funcionaria policial.
La colección BaquÃa, nombre que significa conocimiento práctico para no perderse en caminos, trochas, rÃos y parajes desconocidos, tiene como objetivo dejar un margen mÃnimo y necesario a la discrecionalidad en la actuación policial pero unificar algunos criterios.
El llamado es a estandarizar las recomendaciones iniciales (Baquiana de luz); la base jurÃdica y estructura organizativa (Orden en la sala); sistema integrado de información y operación de las actuaciones policiales (Por la calle del pueblo); homologación y reclasificación de rangos policiales (UtopÃa en voces diversas); instalaciones policiales (Estancias esenciales); rendición de cuentas (Asuntos auténticos); atención a la vÃctima (El espejo nos habla); policÃa comunal (Gente para servir); investigación y procesamiento policial (Mirada justa), entre otros aspectos.
Sabemos que lo que creemos se concreta en nuestras acciones y que lo que no hagamos acá y ahora nadie podrá adelantarlo. Puede ser que, por ahora, nuestra PolicÃa no sea el soneto perfecto, se nos confundan los endecasÃlabos y la rima nos suene asonante. Será, entonces, que al sol habrá que convertir en carne y sostener que la seguridad ciudadana no es un privilegio, es un derecho humano.
Ileana Ruiz
Paraguaná, estado Falcón















